Protección más allá del trabajo
La comunidad neurodivergente también puede enfrentar barreras al estudiar, solicitar atención médica, comprar, realizar un trámite o recibir cualquier servicio. Por eso protegemos a personas neurodivergentes cuando participan como trabajadoras, estudiantes, pacientes, clientes, consumidoras o usuarias, así como a sus familiares, personas cuidadoras y demás beneficiarios protegidos.
Vigilamos que la inclusión no sea solamente un discurso y que sus derechos se respeten en la práctica.



